Somos un colectivo de desobediencia civil y acción directa que lucha contra la Crisis Climática mediante la adopción de un sistema agroalimentario basado en plantas
Futuro Vegetal
¿Qué exigimos?

¿Qué exigimos?

Exigimos al Gobierno

Que termine con las subvenciones a la ganadería y las emplee para promocionar alternativas social y ecológicamente responsables basadas en plantas para afrontar el necesario cambio de sistema alimentario.

La demanda se enmarca dentro de las demandas segunda y tercera (“Actuar ya” e “Ir más allá de la política“) de

Extinction Rebellion y la demanda cero de XR España (“Justicia Climática“).

La ganadería es, con diferencia, el mayor usuario de tierras del planeta y el principal impulsor de la deforestación en el mundo. Es responsable de más emisiones de gases de efectos invernadero que todo el sector del transporte mundial combinado. El propio IPCC lleva años recomendando un cambio de sistema alimentario para combatir la Crisis Climática.

En el estado español:

  • Actuar Ya:
    • El sexto informe de evaluación del IPCC señala que la mediterránea es una región de “relativa alta vulnerabilidad” frente a la Crisis Climática, aunque con “grandes asimetrías” e impactos más severos en el sudeste.
    • El estado español afronta uno de los tres años hidrológicos más secos desde 1961 con solo el 25% de su cosecha asegurada; de seguir escaseando el agua se perderán millones de euros y el país, que ya se sitúa como el primer importador de cereales en la UE, dependerá aún más del exterior para abastecer toda su demanda.
    • El sistema alimentario del estado español depende en gran medida del grano que se cultiva en el extranjero, siendo que el 70% de todo el grano va a la ganadería.
    • Las pérdidas de cultivos se han triplicado en 50 años. El rendimiento del cultivo de cereal cayó un 6,9% en la región mediterránea. por cada año de sequía, las pérdidas de cereales aumentan un 3%.
    • España cuenta con la mayor población ganadera de la Unión Europea. Con casi 56 millones de cabezas, nuestro país alberga el 19,1% de toda la cabaña ganadera de los Veintisiete, de acuerdo con el Eurostat.
  • Ir Más Allá de la Política (mitigar el poder):
    • La propiedad de la tierra:
      • Entre 1999 y 2009, en la década en la que se realizó el último censo agrario, el número de explotaciones ha pasado de casi 1,3 millones a menos del millón – 989.796–. Es decir, se ha reducido un 23,2%, un equivalente a 82 explotaciones diarias. La superficie agrícola útil también ha disminuido: un 9,2% (2,4 millones de hectáreas), debido sobre todo al abandono de las explotaciones y a cambios en el uso del suelo, que pueden tener diferentes orígenes, como el desarrollo a urbanísticos y la recalificación. Sin embargo, en paralelo, la media del tamaño de las explotaciones ha aumentado un 18% y, además, el incremento se ha concentrado entre las explotaciones de tamaño medio-grande. Por lo tanto, se mantiene, como históricamente, una gran desigualdad en cuanto a la tenencia de tierras: medianas y grandes fincas concentran mucha superficie en detrimento de la pequeña agricultura.
      • La pequeña explotación (menos de cinco hectáreas) representa más del 52% del total pero solo el 4,35% de la superficie cultivable. La mediana explotación (entre 5 y 70 hectáreas) ocupa el 40,18% del total de las explotaciones, con el 32% de la tierra. La gran explotación (entre 70 y 500 hectáreas) representa la mayor parte de la superficie cultivada (46%). La propiedad latifundista (más de 500 hectáreas) acapara el 17,62% de la superficie pero tan solo supone el 0,44% de las explotaciones. En total, 1.162 personas tienen explotaciones de más de 500 hectáreas y 181 personas físicas son las representantes del latifundismo clásico español con explotaciones de más de 1.000 hectáreas.
      • A este escenario se suma el descenso de la titularidad pública de la tierra. Casi 5.000 explotaciones, equivalentes a 1.764.006,10 hectáreas, están en manos públicas. La media por explotación es de 364,77 hectáreas –20 veces superior a la de explotaciones que pertenecen a personas físicas–. En una década, el sector público se ha deshecho de un 28,91% de la tierra.
    • Grandes grupos empresariales:
  • Justicia Climática:

Entendemos por tanto que nuestra región es especialmente vulnerable en términos de Soberanía Alimentaria a las consecuencias de la Crisis Climática y que un mejor uso de las actuales subvenciones millonarias podría intensificar nuestra capacidad de resiliencia, así como redistribuir el poder al acabar con la concentración de la tierra en unas pocas manos y capacitar a las comunidades para autogestionar sus propios recursos.